La inteligencia artificial, la creciente polarización social y los desafíos de la educación, fueron algunos de los temas centrales abordados por Juan Eduardo Urrutia Bordagaray, recientemente electo Gran Maestro de la Gran Logia de Chile, durante entrevista sostenida en nuestro programa Punto de Encuentro, en el marco de la conmemoración de los 110 años de la Masonería local. En la conversación, el dirigente planteó la necesidad de que la institución tenga una mayor presencia en los debates públicos y contribuya a enfrentar problemáticas que afectan a la sociedad chilena.
Uno de los puntos que más enfatizó fue la pérdida de espacios de diálogo y entendimiento. A su juicio, el país vive un momento en que distintos sectores tienden a atrincherarse en sus propias posiciones, dificultando la construcción de acuerdos. Frente a ese escenario, sostuvo que la masonería puede aportar promoviendo la conversación, la tolerancia y la búsqueda de puntos de encuentro, especialmente en un contexto marcado por la confrontación y la desconfianza.
El Gran Maestro también manifestó su preocupación por lo que definió como un creciente “analfabetismo funcional”, reflejado en dificultades de comprensión lectora, razonamiento matemático y capacidad de análisis. Según indicó, esta situación afecta directamente a la libertad de conciencia y la posibilidad de que las personas formen opiniones propias, por lo que llamó a un esfuerzo conjunto entre familias, sistema educativo, instituciones formadoras y Estado, para revertir esta tendencia.
Respecto a la inteligencia artificial, si bien reconoció sus aportes en áreas como salud, ciencia y tecnología, advirtió sobre los riesgos de una dependencia excesiva, especialmente entre niños y jóvenes. Más que cuestionar la tecnología, expresó su preocupación por la pérdida de hábitos fundamentales como la reflexión, la lectura crítica y el debate de ideas. En ese sentido, afirmó que el gran desafío será compatibilizar los avances tecnológicos con una sólida formación humanista que permita desarrollar personas autónomas, capaces de pensar, dialogar y participar activamente en la sociedad.

